Se puede escribir mucho sobre muchas cosas, por tanto mejor si elegimos buenos recursos gráficos para lograr el impacto que queremos producir. Lejos de pensar que cómo lo decimos es absolutamente irrelevante, hay que concienciarse que cuanto mejor, mejor. ¿Me entiendes?. Éso espero.
Cualquier tipo de lectura de revista, prensa, divulgación escrita on y offline suele ser garantia de buen lenguaje, buenos datos, buenas expresiones y hasta buenos ratos. Si de repente aparece una falta de ortografía podemos pensar que se trata de una errata (y ésto es posible), aunque en este caso se trataría más bien de lo que se suele denominar «un baile de letras».
Cuando de lo que se trata es de una falta real… ay!!!!! las alarmas visuales suenan allá adentro de cada uno y según cada cual. ¿Eres de los que viven en la tranquilidad de su conciencia o quizá te llegas a escandalizar por tan obvia equivocación/ignorancia?.

Las faltas de ortografía son pródigas a día de hoy por varias razones y entre unos y otros tenemos «la casa por barrer», plena de ignorancias aceptadas, normalizadas y entristecidas.
¿Me sigues?. ¿Te repatea mucho lo de los errores ortográficos por aquello de que lo que importa es el contenido del mensaje y no la forma?. Nadie sabe lo mal que algunos lo pasamos a cuenta de estas ligerezas y otras parecidas. Os animo a tomar conciencia de lo que escribís.

