La vocación por la lengua, el lenguaje, la lingüĆstica…
Yo sĆ© que siempre ha sido mi disciplina favorita junto con los idiomas. No hay vuelta de hoja: letras puras, que se decĆa hasta hace poco.

Estoy segura que mi hemisferio predominante es el derecho, mÔs emocional y menos espacial, mÔs grafológico y menos numeral. La tendencia y la querencia son naturales desde que recuerdo. Y tú que me lees te preguntarÔs: «¿y todo éso para qué sirve?». A mà me sirve para abrir ojos como platos y latir el corazón a mil cuando algo no va bien en un texto; y un texto para entenderlo tiene que estar bien escrito en todos los niveles de derroteros que tiene un texto (que son varios)
- Porque la lengua que hablas y escribes necesita normas para enlazar bien (gramƔtica)
- Para que puedas comprender bien lo que se te quiere decir
- Para que los usuarios no nos veamos envueltos en un caos de palabras sin sentido
- Para que no te haga falta volver atrƔs porque no has entendido bien
He pasado por la experiencia de empezar a leer y no saber muy bien qué sentido coger por estar delante de una palabra de dos significados y no estar bien «señalizada», je,je.
ĀæTe interesa o ves la necesidad de escribir bien? Tu lengua necesita de ti, necesita de mĆ y de todo usuario, que no sea maltratada, por no decir mal utilizada. EstĆ” bien que un andaluz que Ā«ceceaĀ» cambie la Ā«sĀ» por la Ā«cĀ», es un fenómeno local, pero te aseguro que a la hora de escribir no puede hacer ese cambio de fonemas o sonidos pues la palabra estarĆa mal escrita.
A Partir de ahora estaré por aquà escribiendo sobre la escritura y sobre herramientas de comunicación y también de esta última también. La comunicación nos hace avanzar y nos hace evolucionar porque nos permite ser mejores, nos permite compartirlo.
¿Has entendido por qué este nicho prÔctico y necesario?
Mi gran deseo serĆa sobre todo lograr despertar en ti, lector y escritor que lo haces diariamente por gusto o necesidad, la exigencia de cuidar este bonito recurso que es la forma de escribir la lengua que hablas. Hazte entender bien y a la primera.